Thu 15 May 2008
Los miércoles me quedo en Capital y tengo un día normal. Me refiero a que no paso de una realidad a otra. El resto de los días me tomo el bondi en la esquina de mi casa y cuando me bajo es otro entorno, otra gente, otras reglas.
Entonces pude utilizar el día para tener clases con alumnos particulares, ver Dexter, escuchar tangos y a Goran Bregovic, comprar libros y comer como bestia. No pienso demasiado en la villa los miércoles. Trato de no hacerlo. El miércoles es mi día Palermístico.

