Sí, ¿qué esperaban? Así como se asocia a las prostitutas de pueblo con los camioneros, a las docentes se nos asocia con los remiseros.

Es la prueba de fuego: en cuanto te tira onda un remisero ya sos docente de la provincia.

Lo que me pasó ayer es como una anécdota de Feminoides, pero patética y en la villa.

La historia del día comienza con Rubén llevándome de una escuela a otra en su cascajo oxidado, un simple viaje de quince minutos le bastó para abrirse y contarme su vida.

El remisero sufrió un hurto importante por parte de su ex-novia, quien le hizo sacar un crédito y en cuanto tuvieron la plata en la mano se fue con el botín a Dios sabe dónde. La había mantenido durante los seis años de noviazgo (él laburaba y ella lo esperaba con el mate y los bizcochitos de grasa) y por supuesto la tenía como a una reina: le compraba ropa de Scombro, la llevaba al tenedor libre más lujoso de Lanús, le pagó el vestido de quince a la hermana, le compró un perro de raza. Él hizo de todo por la relación, pero la chica resultó ser una ingrata.

Convengamos que mi pretendiente estaba dándo lástima de entrada, al contar todo esto yo no hice más que reír a carcajadas y confesarle que no podía ser tan inocente! Rapidamente cambió su táctica y les juro que en menos de diez minutos armó otra historia con todas sus cualidades más sus ideas a futuro. no escuché demasiado, recuerdo frases como:

* “Yo no me bajo del remis hasta que no hago 80 pesos”

* “Nosotros (el perro de raza y él) vamos de vacaciones a la costa”

* “Tengo tarjeta shopping”

* “Hay un pool en Lanús que quiero que conozcas”

* “Quiero ser policía, porque se gana bien”

* “vos tenés pinta de inteligente, te debe gustar el reggaeton y todo eso”

Un momento muy patético, imaginen que quería explicarle todo desde un principio, que no se puede atraer a nadie con ese discurso, pero no había tiempo, ya estabamos en la escuela.

Antes de bajarme me dijo:

Remisero loser:

Tengo un regalo para vos

yo:

ah, sí? que bueno! (con cara de sarcasmo)

Remisero loser (dándome una rosa y una foto pegada con cinta al tallo):

Es la foto de Zeus y yo en nuestras vacaciones en Las Toninas

yo:

Uau, qué loco. Che, buenísimo todo, pero me tengo que bajar.

Remisero Loser:

Bueno, ¿te gustó mi regalo?

yo:

Uff! no sabés! no sé cómo hice para vivir 25 años sin esto! (risas)

Remisero loser:

Qué mala! Te hacés la mala, porque tenés cara de buena.

yo:

Bueno, ya fue suficiente, todo bien, pero tengo novio, vivo con él hace mucho, bla bla, chau y gracias por traerme.

Remisero loser:

Ya te voy a sacar buena a vos! (levantando una ceja)

yo (con cara de asco + S.O.S):

No! basta! ¿cómo abro la puerta? ¿no entendés nada de lo que te digo? chau, todo bien pero NO!

Remisero:

No, pará, me vas a romper la manija, ya me bajo y te abro

Finalmente pude escapar del remisero, costó, pero pude. Digan la verdad: ¿no soy re tap?