Agradecimientos


Y llegó la hora de postear.
El jueves ya estaba nerviosa, impaciente, no pude dormir bien. El viernes me desperté a las cinco y media, la ansiedad me desveló. Cuando llegue a la escuela me encontré con Micaela en el kiosco, luego con mas alumnos por la calle y todos estaban como yo; emocionados. Ellos por el viaje a ese lugar tan lindo y yo porque quería que todo saliera bien, que se divirtieran, que disfrutaran. Lo que más me importaba era ver a Luz, a David y a Julio, los tres alumnos que quería llevar en un principio, antes de que Sabrina scribiera a Temaikén y antes de que Verónica nos invitara a todos. Julio y Luz estaban, pero cuando pregunte por David me dijeron que no se había sentido muy bien ultimamente. Llamé a su mamá y me confirmó que estaba con fiebre. A su maestra y a mí nos dio mucha pena, ¡se merecía tanto este viaje! De todas formas algo se nos va a ocurrir para llevarlo a pasear.

En el micro los chicos no paraban de preguntar que veríamos, cuanto faltaba para llegar. Después de una hora y media estábamos allí. Verónica vino a recibirnos y pude agradecerle personalmente el inmenso gesto que tuvo con nosotros. Nos separaron en dos grupos, las chicas por un lado y los chicos por el otro con guias diferentes, tuve que elegir y me quede con las chicas, Luz no me daba otra opción.

Empezamos a caminar por el parque y las chicas no podían creer lo que veían. Estaban maravilladas con todo. Decían - No lo creo seño! No lo creo! y escuchaban atentas lo que Gabriela nos explicaba de cada animal. Nuestra guía dijo varias veces que el grupo era muy tranquilo y que se portaron súper bien, es verdad, nos enorgullece que siempre nos digan eso, son buenos y muy dulces.

Yo estaba rodeada de las más cariñosas, que no me dejaban sola ni un segundo, la que no podía tomar mi mano se agarraba de mi bufanda!

Sandra (la primera en la foto contando desde la derecha) es muy curiosa y hacía preguntas todo el tiempo; - ¿Cómo le dan de comer al tigre? ¿Por qué no se vuelan los flamencos?

Brenda, que tiene tres miembros de su familia en la cárcel y perdió a dos hermanitos se preocupaba de responder las preguntas de la guía acerca de la futura extinción de cada especie amenazada; - Estos están en peligro porque se mueren muchos seño, el hombre los mata para comer, yo vi uno muerto una vez.

Cuando fueron al baño por primera vez salieron enloquecidas; -Seño! la canilla se cierra sola! El agua deja de correr sin que hagamos nada seño!

Les pregunté si se habían lavado las manos con jabón y me dijeron que no había, cuando les mostré qué sí había jabón líquido me miraban asombradas, nunca habían visto un “aparato” igual.

Luz me decía -Seño! Quisiera vivir acá! Todas coincidían en que nunca habían estado en un lugar tan lindo.

Les encantaron TODOS los animales, pero quedaron maravilladas con el acuario. Tenian muchísimo miedo de los tiburones, -Seño y si se rompe el vidrio? No sabés nadar vos!

Luz no paraba de decir -Esto es demasiado seño, estoy tan feliz!

No habían desayunado, asi que a la hora de comer estaban desesperados, les encantó comer hamburguesas y papas, algunos querían guardar para sus hermanitos, pero por suerte contábamos con mas comida que nos dio la directora para que llevaran a sus casas, asi que comieron todo y quedaron satisfechos y tranquilos de poder llevar algo a sus casas para compartir con el resto de la familia.

Los chicos estaban algo enojados conmigo por haberme quedado con las chicas, pero les prometí que para el próximo viaje voy a estar en su grupo y se quedaron contentos. :)

Tuvimos un ratito libre para jugar en la plaza, me hicieron subir en cada juego, termine cansadisima!

Brenda siempre igual; -Si te caes de ahí te morís, como mi hermanito, sabías seño que se murió?

Sandra y Luz se peleaban en guaraní por estar a mi lado y Mica seguía agarrada a mi bufanda.

Ya a las tres de la tarde estabámos agotadas, pero todas atentas a los animales que veían, con la energía de siempre y agradeciéndonos todo el tiempo por haberlas llevado a conocer ese lugar tan perfecto.

Una hora más tarde terminó la visita (¡en total fueron 6 horas!) y nos despedimos de Gabriela. Nos dieron alfajores y leche chocolatada para todos, nos subimos al micro que nos llevaría de vuelta a la escuela y pasó lo que suponíamos: tooodos se quedaron dormidos! Luz fue la única que no durmió y parecía triste, le pregunté qué le pasaba y me dijo: -Voy a volver acá algún día? No me quería ir, es tan lindo todo, me quería quedar seño.

¿Qué más puedo contarles? Ese día fue perfecto para todos, me sentí tan feliz de poder vivirlo con ellos, verlos disfrutar, reírse, asombrarse, correr y sentirse libres, no puedo explicarlo pero me imagino que los que me leen desde el primer post lo van a entender.

Quiero agradecer infinitamente a todos los lectores que me ayudaron a hacer posible este viaje (suena a speech trillado, ya lo sé), especialmente a Sabrina que no sólo fue la que mandó el mail a Temaikén, sino que me ayudó muchísimo con el dinero que necesitábamos para el micro. A la gente de Temaikén también, sin Verónica no podríamos haber hecho nada, todo se hubiera quedado en mi pequeña idea de llevar a Luz, Julio y David. También a Claudia (pasen por acá: www.cecopal.org) que donó mucho para el micro, no tengo palabras para agradecerle a las tres.

No quiero olvidarme del resto, muchísimos mails en los que ofrecían ayuda, muchos no los pude contestar, saben que ahora no tengo internet en casa (básicamente porque todavía no tengo casa ;) y que estoy un poco triste estos días, de a poco iré contestando y agradeciendo uno por uno. No hizo falta más dinero ya que con el aporte de sabrina y Claudia nos alcanzó y sobró para pagar, el resto que quedó servirá para la próxima excursión, que espero sea muy pronto.

Mi cámara no funcionaba, las fotos son de una de las seños y las subí porque era hora de que les vieran las caritas a algunos de mis alumnos pero no van a quedar por mucho tiempo, espero que les gusten.

Saben que soy cursi así que puedo terminar diciendo que el viernes pasado fue el día más lindo de mi vida. No recuerdo otro mejor. Creo que muchos de mis alumnos piensan igual que yo. Gracias a todos.

Ayer me dieron dos noticias que me alegraron mucho, no se las conté antes porque estoy holgazaneando como loca y hago un promedio de 2 cosas por día.

La primera noticia tiene que ver con la salida a Temaikén. Una lectora le hizo llegar la dirección del blog a Verónica, encargada de las becas para visitar el parque. Ella se comunicó conmigo y me ofreció llevar a los chicos gratis a pasar el día. Después de hablarlo con la directora y algunas docentes, ayer confirmamos la salida para el viernes 29 de Agosto, llevamos tres cursos (67 chicos) y la visita durará seis horas con almuerzo y guías incluidos! Estamos felices, le agradezco muchísimo a Verónica por su tiempo y predisposición.

La segunda buena noticia es que gracias al papá de una amiga, voy a tener muchos juguetes para repartir entre mis alumnos en el día del niño. Todavía no sé qué compró, mañana pasaré a buscarlos, en cuanto sepa y antes de envolverlos, saco fotos y las posteo.

Quiero agradecer a todos los que ya han colaborado con mis alumnos y a los que todavía no lo han hecho, les pido que se fijen si tienen algo para dar, no hay que moverse demasiado, en cada esquina hay un cartonero al que se le complica mucho más que a cualquiera de nosotros llegar a fin de mes, un vendedor de la Hecho en Buenos Aires, un pibe ofreciendo repasadores. No hay excusa, siempre se puede dar una mano.

Hoy tengo un día súper cursi y temo que si posteo lo que tengo ganas de contarles, van a pedirme mi dirección para venir a tirarme todo tipo de vegetales por la cabeza. Es que yo tengo el mejor trabajo del mundo y quiero que sepan que voy a extrañar tanto a mis alumnos en estas vacaciones que ya estoy pensando excusas para visitarlos. Soy una pesada.

Romi tiene un quiste en la carita desde hace dos meses, no sabíamos bien qué era, pero pasó siete días en el hospital y estuvo un mes sin venir a la escuela. El viernes, llegando a la escuela, escuché su vocecita llamándome y me sentí más que feliz, nos abrazamos y me agradeció las cartas que le mandé a través de Matías, su hermano.

Me dijo que tenía un regalo para mí, y me dio un anillo muy lindo que le había regalado uno de los médicos que la trató en el hospital. Me emocioné mucho, le agradecí y entramos de la mano a la escuela. Cuando llegó el momento de formar me dijo: -Seño, ¿me puedo sentar con vos hoy y ser tu secretaria?

Y la verdad es que sí, fue mi secretaria todo el día y se sentó a mi lado, porque así lo necesité yo. Necesito esos besos y abrazos diarios, sus palabras y sus cartitas. No sé cómo haría si tuviese que trabajar en una oficina, aunque sé que si tuviera un trabajo más rentable, podría ayudarlos igual o mejor. Pero la verdad es que ellos me dan más a mí de lo que yo a ellos.

Les dije que era cursi.

Antes de que me peguen, les cuento algunas novedades:

* El tío de Gabriel ya tiene silla de ruedas gracias a una vecina que la donó, está muy contento.

* El papá de Papu sigue preso, tengo miedo de que extrañe mucho la escuela, así que voy a ver cómo hago para visitarlo durante las vacaciones.

* Nos vamos a Temaikén a pesar del riesgo que implica. Nunca se sabe qué puede pasar, por eso, me gustaría poder llevar a una de las mamás de mis alumnos, para quedarme más tranquila.

* Muchas gracias a todos los que se ofrecieron para colaborar, ya les mandaré mail.

* David viene mucho mejor a la escuela; limpio y perfumado,  no está trabajando.

* Gracias a Vicky por su donación! Y a Fabiana por su paciencia. :)

Este post lo hice desde un locutorio, en un descanso, ahora debo volver a la escuela, así que disculpen si está mal redactado.

Tengo algunas noticias para compartir:

Las buenas:

*David me contó que no va a ir más a trabajar, a pedido de su mamá (no cantemos victoria yet).

* Gracias a dos lectoras que me alentaron con el tema de CILSA, en dos meses, el tío de Gabriel tendrá su silla de ruedas!!

* Pronto podré subir fotos de las mejoras en la casa de Miguel.

Las malas:

* Luz ayer me contó (llorando, pobrecita), que entraron a su casa a robar y se llevaron muchas cosas, hasta una de las camas. Ya saben que si pueden colaborar con algo, será bien recibido.

Antes de irme, les cuento que fui a Starbucks, y se me ocurrió sacar de mi mochila una de las tartitas que les dan a los chicos para acompañar el desayuno. Mi día a día es un poco como esta foto, de Palermo a Villa Fiorito. No me molesta, al contrario, me gustan por igual el café y las tartitas.

Tengo buenas noticias para compartir con los lectores: en menos de un mes, muchas personas me han escrito a labonaerense@gmail.com para ofrecer ropa, juguetes, y hasta una silla de ruedas! Ya contesté sus mails y la primera donación llegó a mi casa el sábado; cuatro bolsas gigantes llenas de ropa que Agui donó muy gentilmente. Ya mañana empiezo a llevarla y sé que beneficiará a varias familias, así que imaginen mi alegría. Quiero agradecer especialmente a Agui por su ayuda (ya le mandaré fotos de las personas que recibieron la ropa) y a todos los que se ofrecieron para ayudar a mis alumnos. Todavía estoy en trámites para que el estado done la silla, no me parece justo aceptar la donación sin antes intentar por otro lado. Estoy muy contenta de que este blog sirva para que las personas conozcan algo de lo que pasa en las escuelas en las que trabajo y más de que quieran participar activamente del cambio. Desde ya les digo que no acepto dinero, pero todo lo demás sí. :)

Muchas gracias a todos mis lectores.

PD: Ahora sí que Juan Cinza tiene razón: me puse recursi. Sepan disculpar.