Cursilerías


Hoy tengo un día súper cursi y temo que si posteo lo que tengo ganas de contarles, van a pedirme mi dirección para venir a tirarme todo tipo de vegetales por la cabeza. Es que yo tengo el mejor trabajo del mundo y quiero que sepan que voy a extrañar tanto a mis alumnos en estas vacaciones que ya estoy pensando excusas para visitarlos. Soy una pesada.

Romi tiene un quiste en la carita desde hace dos meses, no sabíamos bien qué era, pero pasó siete días en el hospital y estuvo un mes sin venir a la escuela. El viernes, llegando a la escuela, escuché su vocecita llamándome y me sentí más que feliz, nos abrazamos y me agradeció las cartas que le mandé a través de Matías, su hermano.

Me dijo que tenía un regalo para mí, y me dio un anillo muy lindo que le había regalado uno de los médicos que la trató en el hospital. Me emocioné mucho, le agradecí y entramos de la mano a la escuela. Cuando llegó el momento de formar me dijo: -Seño, ¿me puedo sentar con vos hoy y ser tu secretaria?

Y la verdad es que sí, fue mi secretaria todo el día y se sentó a mi lado, porque así lo necesité yo. Necesito esos besos y abrazos diarios, sus palabras y sus cartitas. No sé cómo haría si tuviese que trabajar en una oficina, aunque sé que si tuviera un trabajo más rentable, podría ayudarlos igual o mejor. Pero la verdad es que ellos me dan más a mí de lo que yo a ellos.

Les dije que era cursi.

Antes de que me peguen, les cuento algunas novedades:

* El tío de Gabriel ya tiene silla de ruedas gracias a una vecina que la donó, está muy contento.

* El papá de Papu sigue preso, tengo miedo de que extrañe mucho la escuela, así que voy a ver cómo hago para visitarlo durante las vacaciones.

* Nos vamos a Temaikén a pesar del riesgo que implica. Nunca se sabe qué puede pasar, por eso, me gustaría poder llevar a una de las mamás de mis alumnos, para quedarme más tranquila.

* Muchas gracias a todos los que se ofrecieron para colaborar, ya les mandaré mail.

* David viene mucho mejor a la escuela; limpio y perfumado,  no está trabajando.

* Gracias a Vicky por su donación! Y a Fabiana por su paciencia. :)

Este post lo hice desde un locutorio, en un descanso, ahora debo volver a la escuela, así que disculpen si está mal redactado.

Los docentes que dicen que no tienen un alumno preferido están mintiendo. Tenemos que decir eso cuando los chicos nos preguntan, pero en el fondo sabemos que hay uno o dos alumnos que nos llegan más que el resto. En mi caso, este año mi alumna favorita es Romina y mi alumno favorito es Ricardo. Ambos son de 4to. grado.

La semana pasada Ricardo estaba triste. Él es siempre muy dulce y tranquilo, nunca lo había visto inquieto, ese día salió del aula sin permiso y lo reté. Le dije que se quedara afuera. Cuando salí a mirarlo lo vi llorar. A los dos minutos sonó el timbre del recreo y los demás salieron, les pedí a todos que me dejaran sola con Papu (así le dicen). Miraba por la ventana y no paraba de llorar, en silencio y con lágrimas pesadas, las dejaba correr, no le molestaban. Yo traté de calmarlo y no pude. Le hablé, le pedí que me contara por qué lloraba, estuve todo el recreo y los veinte minutos de comedor tratando de calmarlo. Me sentí impotente y torpe, lo llevé a gabinete. Ahí se quedó, y yo tuve que volver con el grupo, pero me sentía mal. No sabía por qué estaba así y me dolía eso, pero más me dolía el hecho de que no pude calmarlo, me sentía culpable por haberlo retado. Al rato vi a Papu desde una ventana jugando con la maestra integradora. Ya estaba mejor, pero yo seguía amargada.

La clase siguiente hablé con su maestra y ella me contó que a Papu lo operaron hace poco. Su papá desaparece cada tanto, pero Papu esperaba verlo en el hospital. Lo esperó varios días, le costó recuperarse, pero su papá nunca llegó y eso lo dejó triste.

Unos minutos después lo vi jugando en el recreo. Nos miramos y me acerqué de a poquito, con miedo. Le conté que me había dejado preocupada, le pregunté si estaba mejor. No me respondió, pero me abrazó fuerte, muy fuerte, como cuando uno abraza a alguien que quiere mucho. En ese instante pensé que todo tenía sentido: los viajes en colectivo, la voz afónica, la inseguridad, el cansancio. Ese día me sentí muy afortunada de ser parte de la vida de todos mis alumnos.

Hoy me encontré este gatito en la parada del 188 en Villa Albertina. Escuché sus gritos y traté de no hacerme cargo, como lo hago cada vez que veo un perro muerto de hambre o de frío. Trato de no mirar, veo al pasar pero no me detengo porque son tantos que sería imposible salvarlos a todos. No voy a especificar en qué condiciones encontré a Ernesto porque sonaría morboso, pero créanme que la escena era horrible. La cuestión es que ahora está en casa, ya lo llevé a la veterinaria y me dijo que tiene menos de veinte días. Mi novio (Mr. Grouch, from now on) casi me mata. Él dice que es el orden de la naturaleza, que no sufren, que humanizo a los animales, que lo tendría que haber dejado donde estaba. Yo entiendo que hay muchos gatos y perros abandonados pero no sé por qué no me contuve con este y me lo traje. Mr. Grouch dice que soy una ridícula. ¿Ustedes qué opinan?

BTW, no me voy a quedar con Ernesto, si saben de alguien que lo quiera, avisen. :)

Tengo buenas noticias para compartir con los lectores: en menos de un mes, muchas personas me han escrito a labonaerense@gmail.com para ofrecer ropa, juguetes, y hasta una silla de ruedas! Ya contesté sus mails y la primera donación llegó a mi casa el sábado; cuatro bolsas gigantes llenas de ropa que Agui donó muy gentilmente. Ya mañana empiezo a llevarla y sé que beneficiará a varias familias, así que imaginen mi alegría. Quiero agradecer especialmente a Agui por su ayuda (ya le mandaré fotos de las personas que recibieron la ropa) y a todos los que se ofrecieron para ayudar a mis alumnos. Todavía estoy en trámites para que el estado done la silla, no me parece justo aceptar la donación sin antes intentar por otro lado. Estoy muy contenta de que este blog sirva para que las personas conozcan algo de lo que pasa en las escuelas en las que trabajo y más de que quieran participar activamente del cambio. Desde ya les digo que no acepto dinero, pero todo lo demás sí. :)

Muchas gracias a todos mis lectores.

PD: Ahora sí que Juan Cinza tiene razón: me puse recursi. Sepan disculpar.

Romi y su muñecaHoy llegué cansada a mi casa. Dos de mis alumnos de Budge se pelearon por unas pocas bolitas. Porque en la escuela donde trabajo las bolitas cotizan alto, y en el caso de las chicas se entretienen jugando al elástico. Los juguetes que tienen son viejos y están sucios, fueron de otros chicos antes de llegar a sus manos.

Unas semanas atrás, Romina me esperó en la puerta de entrada para mostrarme una muñeca que había encontrado revolviendo la basura. La lavó, la peinó y su mamá le hizo un vestidito sencillo. Ella estaba feliz. Recordé que para una navidad recibí una muñeca parecida y estuve de mal humor todo el día, porque quería una Barbie. Ella me preguntó si me parecía linda y le dije que era la muñeca más hermosa que había visto en mucho tiempo.

Cuando estaba saliendo de la escuela siento que gritan mi nombre, era Romi, venía corriendo con su muñeca en brazos. Cuando le pregunté qué quería me dijo: “Seño, si a vos te gustó tanto te la regalo”

Tuve que disimular, los ojos se me llenaron de lágrimas. Le dije que no, que gracias, era su muñeca desde el momento que la rescató de la basura, así que era justo que ella se la quede.

Esa tarde fui al cumpleaños de la hija de un amigo de mi novio. Entré a su habitación y era todo lo que un chico puede desear: disfraces, decenas de barbies, accesorios, libros, juegos de mesa; era el cuarto perfecto. Pensé en Romina y me dieron ganas de llenarla de juguetes. Después pensé en todos mis otros alumnos. Y me dí cuenta de que no es tan fácil.

Me pregunto cuándo voy a empezar a tirar las cartitas de mis alumnos. Por ahora me encanta recibirlas y las guardo en una carpeta. :) Cada una es especial, como cada chico también lo es.

Ésta, por ejemplo, es de Sandra, de 4to grado. Y me dio mucha gracia por el contenido, no sé si se entiende bien, pero dice:

Te quiero mucho, sos la mejor maestra, te quiero más que a mi mamá. :)…